Sonríe, que la vida son dos días….

Lo que tocaba Carlos tenía cierta rugosidad, sus fosas nasales abrían paso a un optimismo profundo y su mirada distinguía un salvajismo descontrolado. Sus papilas gustativas saboreaban las lágrimas del perdón y su agudo oído se percataba de una palabra sin apenas significado…. Por eso, después de cierto tiempo, se dio cuenta de que su vida no tenía sentido….

Ey qué pasa?

Advertisement

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Connecting to %s


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.